Afecto: Es una de las tres esferas de la actividad mental (Motivación, Cognición
y Afecto), abierta y concernida por emociones, estados de humor y otros estados
sentimentales asociados, tales como el ánimo y el cansancio (Mayer y Salovey, 1997). Los afectos, a juicio de José Antonio Marina (1997: 81), se manifiestan
en el universo de la acción, en el vivir, y servirían de «eslabón consciente en
la cadena de la motivación»
Aprendizaje emocional y social: Proceso mediante el cual los niños y niñas, así como las personas
adultas, adquieren los conocimientos, actitudes y las habilidades necesarias
para reconocer y gestionar sus emociones, demostrar interés y preocupación por
las demás personas, formar buenas relaciones, adoptar decisiones responsablemente
y afrontar los desafíos de manera constructiva
Asertividad: Es la capacidad para defender y afirmar nuestros derechos legítimos,
mediante la expresión de nuestras convicciones, ideas, creencias y sentimientos
sin herir, dañar o perjudicar a las demás personas. Requiere un estado de equilibrio y autoconfianza; es una vía para
enfrentarse a las manipulaciones y arbitrariedades, y comporta un código de relaciones
de respeto recíproco
Autoestima: Responde al proceso de autoevaluación que realiza una persona. Esta auto apreciación, para que sea equilibrada, necesita que la persona
sea consciente de las virtudes y defectos propios, y considere lo que piensan y
sienten las demás personas de su entorno. Como constructo final, la autovaloración, determina la experiencia de
vida y las relaciones interpersonales de cada persona
Autorregulación: Es la capacidad para modular nuestra experiencia emocional, y ajustarla
u orientarla, con los recursos personales disponibles, a los objetivos y la
estrategia establecida. El autocontrol se basa en el reconocimiento de nuestras emociones y en
el sentido para gestionarlas
Cognición: Genéricamente, se concibe como la facultad o la actividad mental que
permite el procesamiento de información y, de esta manera, la generación de
conocimiento.Vendría a ser una de las tres esferas de la actividad mental, junto con
la Motivación y el Afecto. Y estaría relacionada con el aprendizaje, el
pensamiento, el juicio, la memoria y otras formas de elaboración mental (Mayer
y Salovey, 1997)
Educación Emocional: Proceso educativo destinado a potenciar el desarrollo emocional como
complemento indispensable del desarrollo cognitivo. Ambos se configuran en fundamentos de la personalidad integral. El aprendizaje de conocimientos y habilidades sobre las emociones
posibilita capacitar al individuo para afrontar mejor los retos que se plantean
en la vida cotidiana, y, de este modo, aumentar su bienestar biológico,
psicológico y social (Bisquerra, 2000).
Emoción: Se trata de un fenómeno psicofisiológico que se produce ante estímulos
externos o ambientales, así como ante estímulos o procesos internos. En función de su naturaleza, de las experiencias previas y de la
personalidad de quien la vive, provoca reacciones o modos de adaptación de
carácter subjetivo, fisiológico, cognitivo y expresivo. Suele distinguirse su orientación o signo (positivo o negativo), sus
componentes cualitativo y cuantitativo (su magnitud, grado o intensidad)
Empatía: Concepto medular para el ejercicio de la Inteligencia emocional. Puede entenderse como la capacidad cognitiva de una persona para
reconocer los signos y señales expresivas de otra persona: sus emociones; para
comprender y compartir su estado sentimental, y para responder
satisfactoriamente a sus necesidades sin renunciar a su propia identidad. Exige y supone la percepción y el reconocimiento de la Otredad; el
sentido de la escucha activa y del compromiso, y facilita la interacción: las
relaciones altruistas y de cooperación
Inteligencia-s: Posee una naturaleza pluridimensional, de acuerdo a sus manifestaciones
diversas. Con esta pluralidad, podría ser considerada como la capacidad para
comprender y afrontar satisfactoriamente la realidad; para procesar y analizar
la información; para resolver de un modo adaptativo las dificultades y los
problemas, tanto teóricos como prácticos, que se nos presentan en el día a día,
y asimismo como la capacidad para idear y crear.
Inteligencia emocional (IE): Se concibe como la capacidad de las personas para percibir y considerar
las emociones y los sentimientos de modo apropiado y preciso; el sentido para
valorarlos y asimilarlos; la destreza para expresar un estado emocional; la
habilidad para comunicar: acceder y/o generar sentimientos que promuevan la
cercanía y la interacción; el criterio para analizar las situaciones anímicas y
regular reflexivamente las emociones de forma que favorezcan el crecimiento
emocional e intelectual (Mayer y Salovey, 1997)
Motivación: Estaríamos ante una de las tres esferas de la actividad mental, junto a
la Cognición y el Afecto. Concierne a impulsos básicos y a metas más complejas,
como el mantenimiento de la amistad o el logro del poder (Mayer y Salovey,
1997).
Resiliencia: Es la capacidad personal para sobreponerse a períodos o situaciones de
sufrimiento. Convive con la experiencia de la fragilidad humana hasta alcanzar la
entereza frente o tras el dolor. Esta capacidad de resistencia le permite a la persona adaptarse y
superar circunstancias que pueden ser sumamente adversas.
Sentimiento: Puede considerarse como el estado de ánimo o estado psíquico que sigue a
la emoción, su consecuencia directa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario